CANJE DE BONOS
Es absurdo que la Argentina incorpore más deuda
Claudio Lozano - Diputado Nacional de Proyecto Sur
La Argentina está a las puertas de volver a cometer, como lo ha venido haciendo en las variadas reestructuraciones, un nuevo acto de ilegalidad para contraer endeudamiento.
26-Mar-2010 | Ilegalidad, primero, porque el Parlamento nacional no ha autorizado ninguna oferta concreta a los acreedores ni ha visto ningún dato respecto de cuál es la oferta financiera que se pretende llevar adelante.
Es ilegal, en segundo lugar, porque el Banco Barclays es al mismo tiempo el asesor para la oferta financiera del Estado argentino y el representante de los bonistas que van a cobrar. Es decir que al unísono es representante de acreedores y deudor: algo que es incompatible con la legalidad local e internacional. Esto más allá del dato conocido de que este banco es socio de una de las petroleras que está hoy operando en las islas Malvinas.
Resulta absurdo que la Argentina, en el contexto de crisis en el cual se encuentra hoy el sistema financiero internacional -de puesta en revisión de las distintas deudas del mundo- tenga como prioridad incorporar más deuda en lugar de revisar su endeudamiento.
Esto supone que la Argentina vuelve al ciclo del endeudamiento no con ningún objetivo de llevar a cabo un sendero virtuoso en términos de inversión, sino –concretamente y de manera absurda– para tratar de cubrir lo que son sus debilidades en materia fiscal. En un contexto donde al país le sobran los dólares, y donde, por lo tanto, la resolución del problema fiscal implicaría un debate sobre la capacidad de recuperar las rentas extraordinarias que hoy existen y que el Estado deja libradas al azar, en lugar de hacer esto la Argentina busca más dólares para tapar ese problema.
Por último diría que lo que se conoce de este canje, que es conocido a través del Banco Barclays y no a través del Gobierno, indica que la oferta que se está llevando a cabo resulta harto conveniente para los bonistas porque en la práctica supone que se los da como ingresados en el canje en el 2005 con prácticamente las mismas condiciones, cuando es sabido que buena parte de los bonistas no son los titulares originales, sino que son aquellos que compraron al 20 o al 30% del valor estos bonos, con lo cual, van a estar realizando ganancias que superan el 70 por ciento.