CATAMARCA TRAS EL ANDALGALAZO
Los nuevos protagonistas de la lucha social
Christian Vivas - Redacción InfoSUR
El juez Electoral y de Minas de la provincia de Catamarca, Raúl Guillermo Cerda, ordenó suspender las actividades en el emprendimiento minero de Agua Rica. Esta noticia valida la presencia de los miembros ambientalistas de El Algarrobo, gestores de este triunfo, que movilizaron a todo el pueblo de Andalgalá en contra de la contaminación y a favor de la vida.
15-Mar-2010 | En el contexto de la lucha contra la megamineria, el movimiento gestado por los miembros de la Asamblea El Algarrobo logró quebrar el discurso político local y obtener el cese de la explotación de oro y cobre en el yacimiento de Agua Rica. Los ambientalistas surgen como una fuerza movilizadora política, cultural y social, tomando un lugar activo en el mapa de la protección de los recursos naturales. La inmediatez de su convocatoria logró movilizar a todo un pueblo en contra de las organizaciones internacionales, las empresas transnacionales y los actores locales víctimas de los poderosos.
El triunfo del movimiento tuvo repercusiones inmediatas; por primera vez, grupos de vecinos son autoconvocados para marchar pacíficamente y proteger su tierra. La notable capacidad de El Algarrobo para difundir el ideal proteccionista logró concientizar a gran parte de los vecinos que se agruparon rápidamente para cortar rutas y manifestar frente a las autoridades.
Proyecto Sur apoyó los primeros días de la protesta concurriendo a la marcha de 3000 vecinos que culminó con la proyección del documental “Tierra Sublevada – Oro impuro” en la plaza central de la ciudad, y la participación de Fernando “Pino” Solanas; quien declaró que la cantidad de personas movilizadas demostraba claramente a la autoridades locales, provinciales y nacionales que “no hay consenso social para la instalación del proyecto de Agua Rica”. Este llamado de atención no es casual en Catamarca, es el corolario de muchos reclamos que apuntan a la Minera Alumbrera como el ejemplo de todos los impactos negativos ambientales que puede sufrir una población que circunda esta clase de explotación a cielo abierto con utilización de sustancias contaminantes.
Los ambientalistas de la asamblea vecinal “El Algarrobo” resistieron durante días, y padecieron una brutal represión policial, sin que las autoridades locales impidan los diferentes operativos para contener a los manifestantes. También denunciaron el desentendimiento de los principales medios de comunicación; mientras que la policía no dejaba entrar a la prensa nacional ni a gente que se acercaba a solidarizarse.
La convivencia entre los funcionarios provinciales, los empresarios locales y las empresas mineras extranjeras es concreta, convirtiendo a la zona comprometida en un feudo. Son rehenes de los empresarios extranjeros, que así no solo se adueñan de nuestros recursos naturales sino también de nuestro capital humano. Los mismos estudiantes -de la carrera de minas de la Universidad Nacional de Catamarca- que fueron llevados a manifestar contra Fernando "Pino" Solanas, son atraídos a trabajar en la nueva mina con promesas de trabajo mediante un programa de pasantías auspiciado por la empresa de Agua Rica.
A pesar de tener todo un aparato de acción en contra, los ambientalistas convirtieron esta manifestación en un triunfo cultural, política y social, en una verdadera gesta popular. El juez Electoral y de Minas de la provincia de Catamarca, Raúl Guillermo Cerda, ordenó suspender las actividades en el emprendimiento minero de Agua Rica. Es el primer paso para una posible sanción de ley. Jorge Cardelli, diputado nacional de Proyecto Sur, también viajo a la ciudad para continuar con el apoyo a las asambleas ciudadanas; y manifestó que se presentará un proyecto en el Congreso de la Nación para prohibir la minería a cielo abierto en todo el país. En sólo siete de las 23 provincias -Chubut en el 2003, Río Negro (2004), Tucumán (2007), Mendoza (2007), La Pampa (2007), Córdoba (2008) y San Luís (2008)- se sancionaron leyes que prohíben las explotaciones mineras a cielo abierto con sustancias contaminantes. En nueve de las 16 restantes operan 19 empresas; el 95 por ciento son extranjeras. La cifra es alarmante.
Sin embargo, lo único que no van a comprar las empresas extranjeras son nuestros valores, de pelear siempre por la vida y nuestra capacidad de generar conciencia. Las asambleas ambientalistas son los nuevos protagonistas de este movimiento generador de conductas sociales más puras, mas grupales y mas comprometidas. No hay lugar para Agua Rica en Andalgala. Solamente hay lugar para la vida. El agua vale mas que el oro.