28-Ago-2009 | El 19 de agosto, en horas de la mañana, un camión con 40 mil litros de
gasoil volcó y derramó el combustible sobre el río Belén, ubicado en la
Quebrada de Belén, provincia de Catamarca. El camión se dirigía a uno
de los yacimientos mineros más controversiales: Bajo La Alumbrera.
Desde la desregulación minera en la década del noventa, la mina de Bajo
La Alumbrera se ha transformado en un icono de la minería a cielo
abierto y es blanco de las controversias más significativas del sector.
A pesar del lobby que se viene ejerciendo desde las multinacionales
mineras y sus adláteres gubernamentales, los resultados del impacto
ambiental y social comienzan a socavar un poder ultra concentrado.
Hacia fines de julio, ex empleados de Minera Alumbrera Limited
denunciaron que la empresa adultera datos y contamina el medioambiente.
“Las certificaciones ambientales ISO 14001 son realizadas por personal
interno de la empresa y son obligados a mentir en sus evaluaciones e
inclusive en las conferencias de prensa”, se especifica en el sitio web
www.noalamina.org.
Las evaluaciones ISO son realizadas por operarios y supervisores que
serían “presionados por sus superiores para llenar los formularios que
las consultoras distribuyen para realizar su evaluación de los sistemas
de gestión ambiental y seguridad de la Alumbrera”, detalla el mismo
sitio de Internet que logró entrevistar a ex trabajadores de la mina
Bajo La Alumbrera.
Los problemas para Minera Alumbrera Limited no terminan aquí. Por un
hecho fortuito, se descubrió que la empresa llevaba oro y plata cuando
en principio sólo declaraba cobre en sus concentrados. Incluso hoy,
todavía no declara los restantes minerales extraídos incluyendo el
Uranio y Torio específicamente prohibido por el artículo 1 de la
Resolución General 281/98 y la Resolución 2458 de exportaciones
controladas por la AFIP.
Por su parte, la Fiscalía General Federal de Tucumán sostiene que la
minera, las autoridades del puerto y la AFIP, deberán ser indagados por
contrabando: la minera oculta los volúmenes reales de mineral que
embarca, y no declara otros minerales que extrae impunemente de la
pre-cordillera de los Andes.
Recordemos que a mediados del año pasado, el vicepresidente de Minera
Alumbrera Limited Julian Patricio Rooney, fue procesado (sin prisión
preventiva) como presunto autor penalmente responsable del delito de
contaminación peligrosa para la salud. Una historia nada limpia.
Controversias facultativas
El doctor Raúl Montenegro es profesor titular de la cátedra Biología
Evolutiva Humana en la Universidad Nacional de Córdoba. Cuando se
enteró de que su Universidad estaba por recibir fondos provenientes de
las utilidades de YMAD (Yacimientos Mineros Aguas de Dionisio), decidió
no quedarse de brazos cruzados. En un extenso documento –en el que
detalla los oscuros orígenes de las empresas asociadas a YMAD- detalla
el impacto ambiental de la explotación minera en Bajo de la Alumbrera.
La ley Nacional N° 14.771 prevé la distribución del ingreso de
utilidades de la YMAD “entre las universidades del Estado”. El YMAD es
una asociación conformada por la provincia de Catamarca, la Universidad
Nacional de Tucumán y el gobierno Nacional. Para la explotación de la
mina ubicada en Bajo la Alumbrera, el YMAD constituyó una unión
transitoria (UTE) con Minera Alumbrera Limited, la cual está gerenciada
por Xstrata Cooper –empresa dependiente del grupo Xstrata Plc (con base
en Suiza y Gran Bretaña)-. Xstrata Cooper tiene el 50% del paquete
accionario de Minera Alumbrera Limited, mientras que las empresas
canadienses Goldcorp Inc. y Yamana Gold cuentan, respectivamente, con
el 37,5% y el 12,5% de las acciones.
Estas empresas que, asociadas con el Estado, explotan el suelo
argentino están seriamente cuestionadas en todo el mundo. Desde
desalojos por la fuerza en Colombia, hasta admisiones públicas de
prácticas contaminantes en Sudáfrica. Con este prontuario en mano, el
doctor Montenegro exhortó a la Universidad Nacional de Córdoba y en
general a las otras universidades públicas de la Nación a no recibir
dinero de empresas “internacionalmente denunciadas por violaciones a
los derechos humanos, contaminación, daños a la salud de personas
expuestas a sus residuos, violaciones laborales y graves daños
ambientales”.
“Invertir en medio ambiente no es un gasto para la minería, sino que es
una inversión que maximiza los beneficios sociales y económicos para
las comunidades relacionadas con un proyecto minero”, dice en la página
oficial de Minera Alumbrera-YMAD (
www.alumbrera.com.ar). Sin embargo,
según estudios llevados a cabo por diferentes especialistas, como el
doctor Montenegro, la minera se encuentra lejos de no contaminar.
“Destrucción irreversible de ambientes nativos en el área de
explotación; distorsión e incluso destrucción de cuencas hídricas
superficiales y subterráneas; generación de campos magnéticos y
eléctricos en todo el tendido de la línea de alta tensión (…). Según el
Ente Nacional de Regulación de la Electricidad, Alumbrera Limited
consume el 25% de la energía suministrada a la Región del NOA y el 87%
del consumo total de la provincia de Catamarca”, detalla –entre otras
cuestiones- el documento del doctor Montenegro, quien recibió en Suecia
el premio Nóbel Alternativo en el año 2004.
Al crearse campos magnéticos que superan los estándares indicados
internacionalmente (iguales o superiores a 0,3-0,4 µT), se amplía de
1,7-2,0 veces el riesgo de que los niños contraigan leucemia.
A pesar de las evidencias incontrastables, autoridades nacionales y
provinciales parecen desoír la voz de los expertos y siguen
consintiendo una práctica minera destructiva que poco tiene que ver con
un desarrollo sustentable de la economía y la sociedad.